El Museo de la Ciencia de Valladolid acoge desde hoy la exposición 'Mozart. 250 años vibrando con la música', una iniciativa que tiene como objetivo sensibilizar y abrir la escucha a la percepción del entorno o "paisaje" sonoro mediante la escucha de música de Mozart, música contemporánea y sonidos de la ciudad.
La muestra, que fue inaugurada hoy y que formará parte de la exposición permanente del museo, es de carácter interactivo y consta de tres cabinas en las que los visitantes podrán escuchar piezas de Mozart, música moderna o el ruido de una calle transitada de la ciudad con el objetivo de conocer las características de cada paisaje sonoro.
"Estos mapas sonoros son un punto de partida como sensibilización y práctica de una escucha activa", señalaron a Europa Press fuentes del Museo de la Ciencia antes de recordar que en la instalación se podrá visualizar lo que oímos "y, de este modo hacer consciente, de manera visual, la percepción del sonido".
Para ello se instalarán tres casetas con tres paisajes sonoros distintos, con el fin de contrastar la experiencia: en el primero de ellos se experimentará con el sonido de la ciudad, las voces, el tráfico y otros sonidos; el segundo espacio contará con la música de Mozart, y permitirá vivenciar visual y auditivamente cómo sus melodías pueden ser saludables, y en el tercer espacio se podrá vivenciar la música actual "conectándonos con lo cotidiano".
De este modo en cada espacio se puede visualizar la música de dos formas diferentes: en forma de vibración sobre una superficie compuesta de distintos elementos (arena, agua y bolas de poliespan, entre otros) y también en un monitor en forma de ondas y frecuencias.
Los clásicos de Mozart
También podrán ver el tipo de onda que producen los tres sonidos en la pantalla de un ordenador y en una planta de material líquido, entre las obras seleccionadas están 'Las bodas de Fígaro', 'La flauta mágica' o 'Don Giovanni'.
En otros paneles la exposición explica qué es el sonido, cómo se producen las ondas sonoras y cuántos tipos existen, entre otros conceptos relacionados con el sonido.
A través del paisaje sonoro que ofrecen las obras de Mozart el visitante será capaz de ver la música del compositor y tomar conciencia de las vibraciones que nos pueden acariciar y crear un paisaje sonoro saludable.
"Hoy sabemos que el aparato auditivo humano sufre unos procesos de acomodación comparables a los de la visión, aunque más lentos que en ésta y cuando pasamos de un entorno sonoro potente a otro silencioso, o viceversa, es necesario un tiempo para acomodar la audición a las nuevas condiciones de escucha porque sufrimos unos desplazamientos temporales del umbral de audición", apuntaron desde el Museo.
En la actualidad, nos encontramos inmersos en un ambiente sonoro lleno de estímulos "que nos conducen a un continuo estado de alerta, situándonos entre la atención y la dispersión".