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AUDIENCIA
PALENCIA
MARÍA LUISA MERLO

ACTRIZ
«La crisis es para el teatro malo, nunca para el bueno»
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A punto de cumplir medio siglo sobre los escenarios, María Luisa Merlo regresa hoy a Palencia con 'La ratonera', un clásico de Agatha Christie que define como un reto personal en su carrera y 'un antidepresivo' por el tipo de humor que aborda. Actriz vocacional y matriarca de una saga dedicada al mundo de la interpretación, Merlo evita hablar de la crisis del teatro y asegura que solo se puede hablar de 'etapas'. La artista se mete hoy (22.30 horas) y mañana (20 y 22.30 horas) en el papel de Agatha Christie en el teatro Ortega.

-'La ratonera' lleva 53 años de éxito ininterrumpido en Inglaterra. ¿Representar esta obra en España ha sido optar por lo seguro?

-Para mí ha sido una apuesta. Se trata de un papel que habían hecho antes muchas actrices y yo nunca había representado este tipo de personajes genéricos. El montaje de Ramón Barea incorpora a Agatha Christie como personaje, leyendo en voz alta los parlamentos, y la presenta como un personaje gruñón, malhumorado y clasista. Es un montaje muy divertido y tiene la novedad de introducir a la autora.

-¿Qué vigencia tiene este clásico?

-Se trata de un clásico grave que, en un momento dado, tiene su humor. Son dos horas de desconexión, sin sobresaltos, sin sangre, ni violencia ni puñetazos. Es un antidepresivo.

-¿El teatro ha superado la crisis de la que tanto se habla?

-Eso es algo que oigo desde que nací. Yo creo que lo que hay en el teatro son etapas diferentes. Actualmente, el teatro está fundamentalmente en manos públicas. Es más fácil para nosotros porque los teatros están más arreglados, pero también es algo más difícil de programar. Pero creo que siempre hay crisis para el mal teatro, y que, por el contrario, el bueno siempre triunfa.

-Usted está a punto de cumplir cincuenta años en los escenarios, ¿cómo ha cambiado el teatro?

-Los actores de antes lo aprendían todo en el escenario, y ahora lo hacen en las escuelas. También vuelven las compañías autonómicas, adonde nos podemos unir a veces como actrices invitadas. El teatro tuvo una época dorada con grandes personas como Nuria Espert o Adolfo Marsillach, que se oponían a la dictadura. Ahora se echan en falta personajes que muevan este tipo de cosas.

-¿Qué diferencias ve entre el público que acude a ver a sus hijos y el suyo?

-Noto que a mis hijos les ve el mismo público que me veía a mí a su edad. Ahora pueden trabajar el personaje más profundo, tienen más tiempo para investigar más los personajes.



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