Más de diez mil segovianos -10.300 según las estimaciones de la Subdelegación del Gobierno- quedarán cobijados bajo el paraguas protector de la futura Ley de Dependencia, una nueva pata del Estado social que proclama el artículo primero de la Constitución y que se sumará a partir del año próximo a las hasta ahora configuradas por los sistemas sanitario, educativo y de pensiones.
El nuevo texto implica el reconocimiento de un nuevo derecho ciudadano, en este caso para los que por edad o discapacidad sean considerados dependientes: el Estado se obliga a atenderles, bien prestándoles asistencia cuando se pueda bien mediante aportaciones económicas a los familiares que los atiendan.
Los servicios de prevención, teleasistencia,ayuda a domicilio, -por necesidades del hogar o por cuidados personales-, los servicios de día y noche para mayores o atención especializada y la atención residencial para mayores dependientes y discapacitados psíquicos o físicos, entran dentro del catálogo de prestaciones que garantiza el Estado.
Los principales aspectos de la nueva ley, cuyo desarrollo deberá ser acordado entre el Gobierno y las comunidades autónomas, fueron dados a conocer ayer a diversos colectivos de jubilados, enfermos, discapacitados y vecinos, así como a los dos ayuntamientos de la provincia (Navas de Oro y Carbonero el Mayor) por parte del subdelegado del Gobierno, Juan Luis Gordo.
En rueda de prensa anterior a esta reunión Gordo explicó que, conforme a los datos del Libro Blanco de la Dependencia, serán 10.300 los segovianos, el 85% mayores de 65 años, los que se beneficien del nuevo sistema de protección social, aunque precisó que con estas medidas no solo se mejorará el bienestar de las personas que no pueden valerse por si mismas, sino también el de sus familiares. Conforme a los cálculos de la Subdelegación ello supondrá la creación de 3.800 puestos de trabajo a jornada completa en la provincia.
Medio rural
Según recordó, el 23% de la población segoviana supera los 65 años y el 64% vive en el medio rural, razón por lo que las medidas de la nueva ley tendrán un mayor impacto en éste, sobre todo en el caso de las contribuciones económicas previstas para los familiares que atiendan a los dependientes y que cumplan con dos requisitos: estar capacitados para ese cometido y dados de alta en la Seguridad Social.
Y es que la prestación económica está pensada para aquellos casos en que a las administraciones les resulte más difícil o imposible atender directamente a los beneficiarios, lo que ocurrirá en mayor medida con aquellos que residen en el medio rural. Ello evitará que tengan que abandonar el hogar de toda su vida lo que, según Gordo, «está estudiado que conlleva un deterioro tanto biológico como anímico».
Tres grados
El texto establece tres grados de dependencia -y dos niveles en cada uno de ellos- desde los que necesitan ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria al menos una vez al día (grado I o moderado), que se calcula que en Segovia son 6.800 ciudadanos; hasta los que necesitan la presencia indispensable y continua de un cuidador (grado III o gran dependencia), pasando por los que no pueden realizar por su cuenta varias actividades básicas dos o tres veces al día, pero no requieren de atención continua (grado II o dependencia severa).
Se estima que 3.500 segovianos están en las situaciones de los grados II y III y serán estos últimos (gran dependencia) los primeros en beneficiarse de las ayudas de la ley ya que, según explicó el subdelegado el desarrollo del sistema de protección a dependientes se implantará de forma gradual y progresiva hasta el 2015 empezando, el año próximo, por el reconocimiento de derechos a las prestaciones a quienes estén en situación de mayor dependencia. El segundo y tercer año serán valorados los dependientes de segundo grado y el tercero y cuarto los del primero.