La pobreza, el consumismo, el turismo sexual, la falta de formación y de oportunidades son diferentes causas que provocan que un millón de niños y niñas sufran explotación sexual en Asia. Bajo la promesa de un trabajo digno, los menores son llevados a la ciudad y obligados a prostituirse. Muchos de ellos acaban enganchados a las drogas y víctimas del VIH/SIDA, y la mayoría nunca vuelve a ver a su familia. Se trata de un problema al que Anesvad lleva enfrentándose desde 1995 y sobre el que se hablará en Ávila el próximo martes en una conferencia titulada 'Mujer y desarrollo: un reto para la humanidad'.