El virus se está expandiendo en Europa Oriental, al calor de la proliferación de drogas inyectables, en China y la India, y también en Latinoamérica, donde existe una mayor incidencia en la transmisión por contacto sexual entre hombres.
En América Latina, donde el sida se cobró el año pasado 59.000 vidas, hay 1,6 millones de portadores del virus de inmunodeficiencia adquirida, de los que 140.000 se contagiaron en el 2005.
La zona del Caribe (sin América Latina) sigue siendo la segunda zona del mundo más afectada, con 330.000 infectados, lo que supone una incidencia del 1,6%, sólo superado por el 6,1 % del África Subsahariana.