Una paellada con más de 5.000 raciones sirvió para culminar este año los actos de la Romería de la Virgen Blanca, que recorrió el camino desde la parroquia de San Pedro de la Fuente hasta las campas del Castillo y que congregó a miles de burgaleses. La romería, recuperada hace doce años, se lleva a cabo como recuerdo de una ermita que existía en las laderas del Castillo, que desapareció durante la invasión napoleónica. De ella queda la imagen de la Virgen, que sale en procesión todos los años. Los romeros salieron por la mañana desde la iglesia parroquial de San Pedro de la Fuente con la imagen de la Virgen Blanca y la llevaron en procesión hasta la campa donde se encontraba la iglesia. La romería estuvo seguida de una misa de campaña en el Castillo y varias peñas de la ciudad ubicaron sus puestos en la zona.