Son enemigas del patrimonio monumental y como tal serán tratadas. Un cable electrificado de baja tensión colocado en la fachada de San Pablo impedirá que las palomas elijan el rico tapiz pétreo del convento de los dominicos como lugar de descanso o nidificación. El templo estrenará en el 2008 este novedoso sistema de protección después de que la piedra de esta iglesia haya sufrido durante siglos los perniciosos efectos de desgaste que provocan las sustancias químicas de los excrementos de estas aves, una plaga que los veterinarios del Ayuntamiento califican en su último informe de auténtico problema de salud pública.