El deterioro que sufren los edificios con el paso del tiempo también se hace notar en la ermita de Cantimpalos, un edificio con más de cuatro siglos de antigüedad. Su aspecto actual responde a múltiples reformas realizadas a lo largo de los años.
Hace unos diez años se sustituyó la puerta de entrada y se han arreglado las goteras del tejado en bastantes ocasiones. Otra restauración más reciente, se produjo el año pasado, con el arreglo la cubierta, techo y piso.
La restauración que se ha llevado a cabo este año a propuesta de los nuevos mayordomos, ha consistido en el picado de la fachada principal y lateral dejando vista la piedra original que tenían las paredes, respetando los ladrillos vistos de la puerta y ventanas, así como la restauración de los cuadros del vía crucis.