El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Manuchehr Mottaki, efectuó ayer una visita a Irak, donde su país está acusado por Estados Unidos de buscar asentar su influencia y de apoyar a los grupos hostiles a la Fuerza Multinacional.
Esta visita -la primera de un alto funcionario iraquí desde que se formó el primer Gobierno permanente de Irak en la era posterior a Sadam Husein- tiene lugar en un momento de tensión entre Irán y EE. UU. debido a la cuestión nuclear y a las acusaciones de injerencia en Irak. «Nosotros respetamos el derecho de la República Islámica de adquirir los conocimientos científicos (en esa materia), en el respeto de la ley internacional, y tenemos confianza en la sabiduría de los dirigentes iraníes para encontrar una solución a ese problema», declaró el ministro de Relaciones Exteriores de Irak, Hoshyar Zebari, después de reunirse con su homólogo iraní.
El canciller iraní destacó que el objetivo de su visita es expresar la disposición de Irán a ayudar en la reconstrucción de Irak.