«Vengan ustedes a ver Rusia, que ya no es lo que era la URSS, aunque probablemente no es fácil hacerse idea del cambio desde Luxemburgo», invitó Alexey Mordashov ante la desconfianza de los periodistas por la nacionalidad del nuevo aliado de la siderúrgica europea. «Yo también tengo una ética y mi idea de la cultura empresarial es la misma que la de Arcelor, a la que siempre he admirado», aseguró. Mordashov es un multimillonario leal al Kremlin y partidario del ingreso de Rusia en la Organización Mundial del Comercio (OMC). A sus 40 años, la revista rusa 'Finans' lo sitúa como el octavo hombre más rico del país, con una fortuna de 4.900 millones de dólares, si bien la estadounidense Forbes estima su fortuna en 1.200 millones y le otorga el puesto 348 mundial. «Mordashov es distinto a los demás multimillonarios rusos. Por la manera de llevar los negocios, se parece más al jefe de Siemens o General Electric, que a los héroes de la época rusa de acumulación de capital primario», escribió poco antes de su asesinato en el 2004 el periodista Paul Khlebnikov, que investigó la procedencia de las fortunas más grandes y oscuras de Rusia. Según el diario 'Védomosti', la fusión fue autorizada personalmente por Putin.