Fue el único puntual a la cita, no en vano era el verdadero protagonista de la noche. Cristóbal Colón tomó ayer, por unas horas, forma de estatua humana y, subido sobre un pedestal en la entrada del Museo Patio Herreriano, fue recibiendo uno a uno a los 300 invitados a la cena-homenaje a tres de los grandes artistas de la música española: Paloma San Basilio, Hombres G y Luz Casal.
La Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación (Laras), responsable de los Grammy, escogió anoche Valladolid para entregar sus galardones a la excelencia. Luz Casal fue la primera en recoger el suyo, después de una cena consistente en terrina de sardinas con tres pimientos y vinagreta, espárragos de Tudela de Duero, crema de pan de Valladolid y lechazo asado. La artista, que recibió la mención de manos del músico español Luis Cobos, aseguró que todavía le queda por hacer mucho más de lo que ha hecho. «Así que ya pueden ir preparando el segundo», indicó la cantante.
Los integrantes de Hombres G -David, Dani, Rafa y Javi- recogieron el premio del compositor brasileño Tom Gomez. David Summers, portavoz del grupo, aseguró que «quizá este es el premio más importante que nos han dado». «Hemos vuelto con ganas de dar guerra, así que espero que nos deis más premios alguna vez», indicó el vocalista de Hombre G.
«Un ciclo de amor»
«Con este premio se cierra un ciclo de amor», sentenció Paloma San Basilio, tras recibir el premio de manos del presidente de la discográfica Emi, Manolo Díaz. «Hace 28 años me enamoré de América y América de mí y esto es un 'efecto boomerang', que me ha sido devuelto multiplicado por mil», anunció emocionada la artista, que recibió cientos de aplausos a su sentido discurso.
Casi trescientas personas asistieron en el Museo Patio Herreriano a la recepción, cena y posterior entrega de los premios. La gala estuvo amenizada por la actuación de la cantante Chenoa, que ofreció un concierto íntimo con tres de los temas de su último trabajo, 'Nada es igual'. 'Donde estás', 'Rutinas' y 'Tengo para ti' fueron las tres canciones que la ex 'triunfita' regaló a los presentes, acompañada únicamente de una guitarra española. Vestida de camel hasta los pies, con una greca de pedrería en el escote, Chenoa demostró que lo suyo es el directo.
Entre los invitados, que en su mayoría optaron por el riguroso negro para su vestimenta, pasaron por la alfombra roja la bai- laora Sara Campos, hermana de la actriz Paz Vega; el compositor y productor musical Kike Santander; y las cantantes Sara Garbo, ex componente del grupo vallisoletano Greta y los Garbo, y Julieta Venegas, una de las últimas en llegar a la gala. Los homenajeados llegaron uno a uno; los primeros, los cuatro integrantes del grupo Hombres G. Pisándoles los talones, llegó Paloma San Basilio, que se fundió en un cariñoso abrazo con David Summers, felicitándose mutuamente. La gallega Luz Casal fue la última premiada en hacer acto de presencia. De negro absoluto, la cantante fue aclamada, al igual que sus compañeros galardonados, por los cientos de vallisoletanos que se acercaron a la entrada del museo para ver de cerca a los artistas y personalidades invitadas al acto.
Los protagonistas
La Academia Latina reconoció en Paloma San Basilio, de 55 años, su aportación al género de los espectáculos musicales, que cultivó en producciones como 'Evita' (1980), la versión española de 'My Fair Lady' y 'El hombre de La Mancha' (1997), así como su dilatada ejecutoria artística plasmada en una treintena de álbumes. En la cantautora rockera Luz Casal, de 47 años, los miembros de la academia han valorado su esfuerzo por mantenerse siempre en activo, a través de una carrera independiente y de fuerte acento personal. Por último, Hombres G recibieron su premio por la aportación realizada al pop español desde su auge, en la década de los ochenta, hasta la actualidad a través de discos como 'La cagaste Burt Lancaster' (1986), 'Grandes éxitos' (1986), 'Estamos locos... o ¿qué?' (1987), 'Agitar antes de usar' (1988) y 'Voy a pasármelo bien' (1989), recuerda Efe.
Los artistas estuvieron acompañados durante la velada de distintas personalidades de la ciudad, con el alcalde Javier León de la Riva a la cabeza. La concejala de Comercio y Turismo, Mercedes Cantalapiedra, fue la primera en pisar la alfombra roja. Con un elegante vestido del italiano Cavalli, en tonos azul-verdoso y marrones, fue una de las pocas invitadas que se atrevió con el color. Francisco Javier Galache, jefe de la comandancia de la Guardia Civil en Valladolid; el director del Museo de la Ciencia, José Antonio Gil Verona; o la directora del Teatro Calderón, Mercedes Guillamón, fueron algunos de los invitados.
La gala, con el lema 'Tributo a la Música Española', se celebró en Valladolid como parte del programa conmemorativo del V Centenario del fallecimiento de Cristóbal Colón, y fue el aperitivo del festival 'Valladolid Latino' que hoy congregará en el Estadio José Zorrilla, según las previsiones de la organización, a cerca de 20.000 personas. Tras la cena, el grupo 'Ques Quis Pas' despidió la noche con su espectáculo de humor.