Hace unos meses tuve la desgracia de perder a mi abuela y a pesar de lo que me dice la gente: «Era muy mayor...», «Es ley de vida...» eso no me vale ni me consuela del gran vacío que ha dejado en nuestras vidas. Desde arriba, estoy seguro de que ayer nos acompañaste y viste a tus bisnietos tomando la primera comunión, esa que tú temías tanto no poder llegar a ver. Pero has tenido un sitio preferente, nadie ha podido quitarte la vista y has podido ver muy bien lo guapos que iban. Hasta siempre, guapona.