Un tramo de dos kilómetros y cuatro carriles une desde ayer los barrios burgaleses de Villimar y Vista Alegre. Esta carretera, el primer tramo abierto al tráfico de la ronda interior norte, supone la conexión entre la avenida Islas Baleares y la carretera de Poza, ha tenido un coste superior a los cuatro millones de euros. Se sumará, en el primer trimestre del 2007, a un nuevo tramo de esta ronda interior que facilitará la circulación entre otras dos zonas periféricas de la capital burgalesa, en esta ocasión la Barriada Yagüe y el Polígono de Villalonquejar. Las obras de esta vía, que comenzaron el pasado mes de marzo, cuentan con un presupuesto de más de 6.300.000 euros.