El pleno del Ayuntamiento de Boecillo ha dado el visto bueno a la Ordenanza Municipal sobre regulación de la convivencia ciudadana, respeto y prevención de actuaciones antisociales en el municipio. Se trata de regular un capítulo que todavía no se había abordado en profundidad desde el Consistorio y que ahora se hace necesario.
La ordenanza de convivencia no es la definitiva, puesto que se encuentra expuesta en el Ayuntamiento dentro de un periodo de alegaciones. Durante un mes se pueden hacer propuestas por parte de los concejales así como de cualquier vecino interesado que desee incorporar alguna reforma. La segunda teniente de alcalde, Carolina Juárez, añade además que «la propuesta ha sido enviada a los representantes de las asociaciones del municipio, para que la participación se haga extensible a todos los colectivos posibles».
El fin de esta nueva regulación es colmar la laguna legal que existe en materia de potestad sancionadora municipal en aquellas esferas no recogidas en la legislación, «siempre en defensa de la convivencia ciudadana y de los servicios y el patrimonio municipal» explica Carolina Juárez. Entre los aspectos que se regulan por primera vez destaca el respeto a la dignidad de las personas y solidaridad con los más débiles, pintadas, objetos peligrosos en las vías y espacios públicos, ruidos y horarios de actividad, vertido de escombros y residuos, animales y respeto del mobiliario urbano y de los espacios públicos.
Animales peligrosos
El Consistorio boecillano ha dado luz verde además a otra ordenanza, en este caso para regular la tenencia de animales peligrosos. La pretensión municipal es tener constancia en el Ayuntamiento de todos los animales peligrosos que existen en la localidad. De la misma manera se ha creado el censo de perros potencialmente peligrosos en el que se les otorgará a sus dueños un carné-licencia.