El 56,34% de los ciudadanos de Montenegro votó ayer a favor de la independencia de su república, con lo que se ha superado el 55% mínimo exigido por la UE para su reconocimiento, según indicaron las primeras estimaciones de los grupos no gubernamentales.
Poco después de conocerse la noticia, cientos de independentistas se echaron a las calles de Podgorica para celebrar la victoria, y se lanzaron fuegos artificiales y disparos al aire.
Montenegro forma desde el año 2003 una débil unión estatal con Serbia, que desde un principio preveía la posibilidad de un referéndum de independencia, realizado a lo largo del día de ayer.
Para facilitar el reconocimiento de los países de la Unión Europea (UE), Bruselas exigió a Montenegro que el voto a favor de la independencia debía superar el 55%
El gubernamental e independentista Partido de Socialistas Democráticos (DPS) del primer ministro Milo Djukanovic, organizó por la noche una primera fiesta en el centro de la ciudad, mientras que el bloque unionista reconocía implícitamente su derrota. El líder del Partido Nacional, Predrag Popovic, manifestó ante la prensa en nombre del bloque unionista que «aquel que gana con tanta mayoría merece que le den la mano».
Unos 484.000 ciudadanos montenegrinos estaban llamados a acudir a las urnas, algo que hicieron con una participación sin precedentes en torno al 87%.
Jornada festiva
Durante la jornada, el ambiente que se vivió ayer en la pequeña república balcánica fue de fiesta y muchos electores acudieron a las urnas vestidos con trajes típicos y alegres de poder rellenar las papeletas de color rosa que contenían una sola pregunta: «¿Desea usted que Montenegro sea un estado independiente con una total legitimidad internacional?».
El primer ministro se mostró confiado durante toda la jornada en la victoria o y, poco después de depositar su voto en un colegio electoral en Podgorica, afirmó que «el resultado a favor de la independencia será muy superior y de esta forma nos ahorraremos a nosotros y a la Unión Europea largas y aburridas discusiones sobre el futuro de Montenegro», aseguró.«Hoy es un gran día. El desarrollo pacífico del referéndum y el hecho de que se ya ha desarrollado de acuerdo a los estándares democráticos europeos representa una gran victoria para un Montenegro democrático y europeo», insistió el primer ministro montenegrino.
De hecho, en la historia reciente de la antigua Yugoslavia el resultado de los referéndum desató guerras y el renacimiento del nacionalismo, como sucedió en Bosnia. La guerra en esa república se inició el mismo día en que la república voto a favor de la independencia de Belgrado, en 1992, cuando la minoría serbia se rebeló contra el nuevo gobierno.
Pedrag Bulatovic, el líder del bloque unionista contrario a la independencia, en cambio, expresó durante la jornada su confianza en que el voto evitase la soberanía de Montenegro. «Creo en nuestra victoria y la opción para formar parte de un estado con Serbia ganará», afirmó. «El país está dividido en dos y después de la votación tenemos que buscar la reconciliación y pensar en el futuro europeo de Montenegro», dijo dijo después de depositar su voto.
Movimiento separatista
La UE intentó durante tres años abortar el creciente movimiento separatista ante el temor de que nuevas fronteras podrían poner en peligro la frágil y delicada estabilidad de los Balcanes y provocar un nuevo despertar del nacionalismo serbio. Serbia, por su parte, siempre se opuso a la independencia de Montenegro por temor a perder su única salida al mar, pero también para impedir que los separatistas albaneses de Kosovo, exijan las mismas condiciones para buscar la independencia de la provincia serbia.