La mayor presa del planeta, naturalmente en China, quedó el sábado oficialmente terminada con el vertido de la última masa de hormigón. Es el dique más grande, con 2.309 me-tros de longitud y 185 de altura, que cierra el embalse más faraónico y controvertido del mundo: Las Tres Gargantas, un sueño milenario de los dirigentes chinos, obsesionados con dominar el agua que cada año provoca graves inundaciones a lo largo del curso del río más extenso del país. Ha sido también el mayor proyecto hidroeléctrico del planeta, que anegará las tierras donde han vivido setecientas mil personas, con el impacto ecológico que es de imaginar. El muro ha sido completado con 10 meses de antelación, lo que permitirá adelantar en un año la inauguración de la totalidad del embalse. China da un paso más.