Jorge Martínez Salvadores tiene una cuenta pendiente. Conquistó cuatro títulos mundiales como piloto. Le falta el cetro como director. Este es el año.
-Quince años trabajando con la cantera. ¿Llegó la hora de aprobar la asignatura pendiente?
-Tengo una espina clavada, celebrar un Mundial como director. En los últimos años hemos ganado mucha cosas, 27 grandes premios, dos subcampeonatos, dos Europeos, ocho campeonatos de España, y nos falta el título. Llevamos tres carreras de cuatro. Hemos conseguido la plusmarca histórica de copar un podio de 125. En China logramos otros dos. Tengo cuatro pilotos en cabeza, pero faltan muchos grandes premios.
-Sería el premio a esa extensa labor en la escuela de formación.
-Comencé haciendo mi propio equipo como piloto, en 1992. Después creamos el circuito de Cheste y en 1997, cuando me retiré, ya trabajé más fuerte, con la Comunidad Valenciana, para crear la escuela. Controlamos a ochenta pilotos de entre ocho y catorce años. Hacemos una selección para el Campeonato de España y quienes quedan entre los tres primeros ascienden al Mundial. En los últimos tiempos hemos ganado muchas veces.
-Bautista es el líder, Túnez, el novel y los cinco pilotos conocen su norma: son iguales para el equipo.
-Saben que yo he sido transparente. Reciben el mismo material de Aprilia y la mejor información técnica. Pasini, por ejemplo, vino como una estrella y se puso nervioso ante el rendimiento de los tres españoles. Estaba molesto, pues sus aspiraciones se habían visto mermadas, y se cayó en Turquía porque tenía demasiadas ganas. Intenté calmarle y fue imposible detenerle. Ahora ha sido segundo en China y pudo ganar. Sabe que no hay ventajas para nadie. No hay privilegios.
-Bautista y Faubel dicen que lo malo de esta democracia es que sus adelantos se pasan a los demás, y lo bueno es que te ayuda si vas mal...
-Álvaro se ha beneficiado de la información de Aprilia. Ahora es la revelación porque el año pasado en el Honda Seedorf no existía. A Faubel también le ha venido bien. A todos.
-Hay libertad en carrera y exige respeto entre ellos. ¿Hasta cuándo sin órdenes y con 'fair play'?
-Es complicado controlarlo, no es fácil fomentar que haya competitividad y caballerosidad. Será difícil mantenerlo. Les digo que si meten el codo, que sea a otros rivales, pero no entre ellos. Si llegamos al final con dos pilotos aspirando al título, ya veremos.
-¿En Turquía temió un accidente entre Faubel y Bautista? ¿El 'O.K' aconsejaba un orden de entrada?
-Estaba preocupado porque los dos se jugaban la victoria y podía haber un toque que los eliminara. El 'O.K.' era para ambos. Había libertad para vencer. Faubel vio la ocasión y ganó. Bautista fue inteligente. No arriesgó, pensando en el Mundial.
-¿Qué le dicen los otros directores? Sentirá miradas de odio.
-Me echan en cara que yo abuso.Dicen que el Mundial parece la Copa Aspar. Me culpan de no dejarles podios, Si es por mí, no les dejo ni uno.