Veintidos fichas profesionales y el resto, de la cantera. Es el objetivo que se repite temporada tras temporada en el Real Valladolid, y que nunca se cumple. Esta temporada el primer equipo ha visto jugar algún minuto a 28 jugadores, dos de los cuales eran del filial. Teo -noventa minutos contra el Nástic- y Carreño, que ha disputado los dos últimos encuentros. Además cuenta con otros tres futbolistas que no han debutado, como Germán Hornos, Jonathan Castro y Pablo Amo. En total, 31 jugadores que, lejos de garantizar un resultado óptimo, han visto cómo naufragaba el segundo proyecto de ascenso del Real Valladolid.