El atrio de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción no se tocará. La Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Cultura remitió el pasado martes al Ayuntamiento su informe desfavorable al proyecto municipal que contemplaba la demolición de este elemento del siglo XVIII y su sustitución por una escalinata de acceso a la seo. El dictamen del departamento que gestiona Silvia Clemente pone fin a una polémica que se inició en noviembre del pasado año en el seno de la Comisión Territorial de Patrimonio, cuando la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción mostró su oposición a que la piqueta acabase con el propileo, que los expertos de esta institución atribuyen a Alberto Churriguera. Días más tarde, el Departamento de Historia del Arte de la Universidad se sumaba a las críticas de lo que consideraban era un «expolio».