PALENCIA cuenta con su propio debate sobre el agua, no referido a la sequía, tampoco a los trasvases ni al Plan Hidrológico Nacional. Es un debate más doméstico, en torno a un proyecto de museo sobre el líquido elemento. La constitución de un grupo de trabajo sobre esta iniciativa augura buenas espectativas, pero tampoco hay que hacer sonar las campanas. Queda aún mucho trabajo por llevar a cabo, y sobre todo atar muchos cabos para que sea una realidad, en especial esa espada de Damocles que pesa siempre sobre estos proyectos, que es la financiación.
La idea del museo no es nueva. Ya Marcelo de Manuel, predecesor del actual alcalde, promovió un estudio de viabilidad que financió Iberdrola y que quedó dormido en los laureles de los despachos administrativos. Ahora, Heliodoro Gallego, presionado por el PP, ha querido impulsar esa ya vieja iniciativa y será la Fundación del Agua, que depende de Aquagest, empresa concesionaria del servicio de agua de Palencia, la que elabore un nuevo proyecto.
La ubicación de ese museo será un almacén del Canal de Castilla, para lo que se cuenta ya con el apoyo de la Confederación Hidrográfica del Duero, un organismo que habitualmente no es proclive a este tipo de iniciativas. Cabe recordar cuando Gallego propuso hace años ubicar en la dársena el archivo del Canal, una idea que finalmente no se pudo lograr.
Ahora parece más fácil conseguir el Museo del Agua por la buena disposición de la Confederación. Solo es necesario buscar unos sólidos contenidos y el dinero suficiente para desarrollarlo. Marcelo de Manuel concibió en su día un centro de carácter didáctico que cubriera todo el ciclo del agua. Posibilidades habrá para determinar los contenidos, pero lo importante será tener dinero.