Las tropas españolas destacadas en la ciudad afgana de Herat, al oeste del país, están en «alerta permanente» tras registrarse en la madrugada de ayer un ataque suicida en la zona contra un vehículo de una empresa estadounidense, explicó el ministro de Defensa, José Antonio Alonso. El atentado, que provocó la muerte de un empleado del Departamento de Estado de Estados Unidos y cinco heridos, no afectó «a ningún nivel» a la misión española, subrayó el responsable de Defensa. Los heridos en esta acción terrorista fueron trasladados hasta el hospital de la base de Herat, donde están destinadas el grueso de las tropas españolas en el país asiático, para ser atendidos de sus heridas. Alonso subrayó, en la inauguración de un seminario sobre Afganistán, que se trata de «un país muy inseguro», donde a pesar de estar presentes los ejércitos de más de 30 países perviven riesgos «indiscutibles» como el terrorismo, el narcotráfico y las luchas internas por el poder entre clanes.
El ministro detalló que el miércoles habló por teléfono con el coronel que manda el contingente en Herat, quien le confirmó que todos los soldados «están bien», aunque en alerta por el progresivo deterioro de las condiciones de seguridad en toda la región de Badghis. Alonso desvinculó la misión de las tropas españolas de las acciones de guerra que lidera Estados Unidos en el sur y el este del país. Los españoles, insistió, están en Afganistán bajo el amparo de la ONU para proteger las obras de reconstrucción y ayudar al pueblo afgano a «salir adelante».
El Gobierno dará luz verde hoy a Alonso para que recabe la autorización del Parlamento al envío de un contingente militar, de 120 efectivos, a la República Democrática del Congo.