El presidente de Iberdrola Ignacio Sánchez Galán reclamó ayer al Gobierno que no conceda a las empresas eléctricas derechos gratuitos de emisión de gases contaminantes. A su juicio, las empresas del sector deberían asumirlos como un coste más de la producción ya que tienen la capacidad de reducir sus emisiones contaminantes mediante la inversión en tecnologías limpias.
En su primer acto público tras ocupar el cargo, Galán apostó por que los derechos se destinen a los sectores industriales y de transformación que tienen menos capacidad técnica de disminuir su producción de polución. Iberdrola entiende que el sistema actual no incentiva la reducción de emisiones entre las empresas eléctricas. Al tener un 'mix' (composición del parque) de generación más limpio, la medida le perjudicaría menos que a otras empresas que como Endesa todavía mantienen una fuerte presencia del carbón.
El Gobierno ha de aprobar en los próximos meses el nuevo Plan Nacional de Asignaciones para el período 2008-2012. España es junto con Canadá el país desarrollado que más incumple los requerimientos de Kioto; el año pasado las emisiones superaron en un 53,4% las de 1990, el año que el protocolo de Kioto toma como referencia.
Por otra parte el máximo dirigente del grupo eléctrico explicó que no le preocupa la situación de Iberdrola en Bolivia porque llegó hace meses a un acuerdo con el Gobierno de Evo Morales. La compañía abarató la tarifa de los clientes más desfavorecidos a cambio de que no le revoquen la concesión. Con todo, apuntó que su presencia es escasa y que apenas tiene repercusión económica en el grupo.
Sánchez Galán afirmó en la inauguración del mayor complejo eólico del mundo que «todas las fuentes de energía son y serán necesarias a pesar de su precio» ante la posibilidad de construir nuevas centrales nucleares. Recordó que es una decisión que tiene que tomar el Gobierno, pero precisó que la compañía tiene «la capacidad técnica y económica» para desarrollarlas si el Ejecutivo cambia de parecer acerca de la moratoria que desde 1982 paraliza la instalación de nuevos reactores.
El presidente de Iberdrola inauguró el mayor complejo eólico del mundo que la compañía ha construido en Marachón (Guadalajara). Formado por siete parques, cuenta con una potencia instalada de 208 megavatios, y ha supuesto una inversión de 188 millones de euros. Iberdrola estima que generará entorno a medio millón de megavatios a la hora al año lo que equivale al consumo anual de 590.000 personas. Evitará además la emisión de 430.000 toneladas de C02 y el consumo de 100.000 toneladas de petróleo.