Los especialistas son muy reacios a que salgan las grandes obras de arte de sus museos. No hay que asumir riesgos innecesarios, dicen. Elche, después de una larga espera recibió ayer a la Dama de su nombre y los ciudadanos pudieron verla después de 41 años de su marcha. Ha regresado por la apertura de un nuevo museo y coincide con el quinto aniversario de la declaración del Misteri d'Elx como Patrimonio de la Humanidad. Los ilicitanos podrán contemplar el busto durante seis meses. Los defensores del traslado afirman que los sofisticados medios tecnológicos aseguran su integridad, y que es bueno que viaje el arte, pues estimula la curiosidad y el interés de las gentes por su propia historia cultural.