Izquierda Unida llevará al próximo pleno del Ayuntamiento de Salamanca una propuesta como respuesta a las pintadas para «aunar el respeto al patrimonio cultural y dar cauce a las nuevas tendencias culturales». El portavoz de la formación, Gorka Esparza, apuntó que los problemas ocasionados por las pintadas «no pueden resolverse solo desde la represión» por eso solicitó que el consistorio efectúe un ceso de muros y medianeras libres que podrían «incorporarse al paisaje urbano» de Salamanca con la autorización para que los grafiteros actuaran en ellos.