nortecastilla.es
Domingo, 14 de mayo de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EL TIEMPO
AUDIENCIA


LO + BUSCADO
Vuelos baratos
Regalos
Ofertas de viajes
Antivirus
Alquiler de pisos
Recetas de cocina
VIDA & OCIO
 Actualizado: 1.11 a.m.
 
 
EDICIÓN IMPRESA
 
Quietud, mano baja y temple en este muletazo de David Luguillano. / HENAR SASTRE
VIDA Y OCIO
Dos toros del encierro de José Luis Marca fueron aplaudidos en en arrastre. Los dos que correspondieron a David Luguillano. Al primero de la tarde, el diestro vallisoletano le hizo una faena cadenciosa, acariciante y muy templada, en la que el torero prodigó esa tauromaquia suya hecha de honduras y elegancias. Faena en la que el torero lo puso todo, porque el morlaco, noble pero de aborregada sosería, careció de emoción. Tuvo que ponerla la expresiva estética del torero. También fue aplaudido el cuarto de la tarde, pero en esta ocasión para molestar al diestro, quien con una incomprensible actitud provocó las iras de los espectadores.
 
Otros titulares

Vocento