El ministro de Defensa, José Antonio Alonso , despidió este viernes en el aeropuerto madrileño de Barajas a los primeros 30 legionarios que, junto a otros tantos procedentes de Almería, viajaron a Afganistán para reforzar la seguridad del contingente español desplegado en Herat y Qala i Naw. Este incremento, que permitirá el despliegue de otros 150 efectivos, fue respaldado anteayer por el Congreso de los Diputados con el apoyo de todos los partidos, salvo IU y BNG. En su arenga a las tropas, Alonso recordó que viajan al país asiático para cumplir un objetivo «noble y solidario» en un país que los necesita «como pocos en el mundo», y que con su labor contribuyen a garantizar la seguridad de los afganos y de los españoles. Son 67 efectivos, de los que 60 son legionarios, cuatro forman parte de un Escalón Médico Avanzado Terrestre y tres desactivadores de explosivos. El titular de Defensa explicó a los soldados que van a contribuir a garantizar la continuación de la misión de las Naciones Unidas y la seguridad de las obras civiles de reconstrucción.