 Fernando Conte, presidente de Iberia, en una imagen de archivo. / EL NORTE
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| EL MEJOR ABRIL |
El coeficiente de ocupación de la compañía de bandera española mejoró el pasado mes de abril en 8,7 puntos, hasta alcanzar el 82,3%, el índice más elevado logrado en este mes en toda la historia de la aerolínea.
El aumento de la ocupación mejoró 12,4 puntos respecto al mes de abril del año pasado en los vuelos internacionales de medio radio, un 80,4%, mientras que en domésticos el aumento fue de 3,3 puntos porcentuales, un 76,4%, y en los de largo radio (transatlánticos), se llegó a los 8,7 puntos de aumento, un 85,4%.
Iberia transportó 2,49 millones de pasajeros durante el pasado mes de abril, lo que supone un incremento del 7,2% con respecto al dato del mismo mes del ejercicio precedente.
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El petróleo ha cortado las alas a Iberia. En los tres primeros meses, la compañía de bandera perdió 44,9 millones de euros o, lo que es lo mismo, el 179% más que en el mismo periodo del 2005, según explicó la firma a la Comisión del Mercado de Valores. Este descenso fue debido, casi en exclusiva, a la factura por queroseno, que supone ya un 20,3% de los gastos totales de explotación de la compañía y que, entre enero y marzo, supuso un desembolso de 257 millones de euros, 80 millones más que un año antes. Esta tendencia continuará a lo largo de todo el ejercicio, pues el director financiero de Iberia, Enrique Dupuy, confesó en una conferencia para analistas que el impacto por carburante rozará a final de año los 1.200 millones, lo que generará un sobrecoste anual de otros 320 millones.
Los datos confirman el peor de los presagios. El encarecimiento del crudo, animado por las tensiones geopolíticas, los problemas de suministro y la especulación, han lastrado los resultados de la primera aerolínea española. Ya lo advertía el miércoles en Madrid el presidente de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Giovanni Bisignani, los costes derivados del queroseno que tendrá que afrontar el sector este año superarán con creces los 1.800 millones de euros. El primer golpe ya ha llegado.
En los tres primeros meses, Iberia ha asumido una factura de carburante que ha hecho casi inútil sus esfuerzos por apretarse el cinturón iniciados hace meses a través de su Plan Director 2006/2008. Los ingresos derivados de las operaciones ascendieron a 1.206 millones, con una mejora interanual del 7,9%. Sin embargo, esto no fue suficiente, ya que los gastos se situaron en 1.271 millones, el 10,2% más que en el primer trimestre del 2005.
Empañado
El repunte del 45% en el coste de alimentación de las aeronaves empañó algunas mejoras en ese capítulo, como por ejemplo el recorte del 8,6% en el coste de materiales de mayordomía -empujado por la eliminación del servicio a bordo en algunos trayectos iniciado el año pasado- o la reducción del capítulo de personal. La retribución de los empleados sumó 348 millones de euros, un 4,2% por debajo de la registrada en el 2005. Otro de los apartados que disparó la factura de Iberia fue el de alquiler de aviones. Concepto por el que la firma presidida por Fernando Conte pagó 11,6 millones de euros. Esto es, un 117,1% más.
No todo fueron malas noticias. El ingreso de explotación unitario -una de las medidas de referencia en el sector aeronáutico- mejoró un 5% y el coeficiente de ocupación avanzó en 0,9 puntos respecto al primer trimestre del 2005 a pesar, destacó Iberia, del distinto calendario de la Semana Santa. Sin embargo, los datos de ocupación difieren mucho según las rutas. Así, los pasajeros por kilómetro transportado (PKT) aumentaron más de un 10% en los vuelos de medio radio (Europa, África y Oriente Medio) y el 4% en los de largo radio (intercontinentales) mientras se desplomaron el 3,1% en los vuelos nacionales. En las rutas españolas y hacia Europa es en las que Iberia sufre más la competencia de las líneas de bajo coste. Por eso se ha aliado con cuatro socios para lanzar en otoño su propia compañía de billetes baratos.