Asprona, una asociación de familias que educa y acoge a personas con deficiencias psíquicas, cumple 45 años. En ese tiempo ha cambiado España de un modo que «no la conoce ni la madre que la parió». Así hemos pasado de crear asociaciones que resolvían problemas a quitárnoslos de encima al estilo de Herodes o de Hitler. Se ha ido imponiendo la idea de que si un hijo tiene síndrome Down lo normal es impedir que nazca. Para eso hay pruebas como la amniocentésis que detecta la enfermedad en la gestación. Sabemos que si decides no hacértela, porque quieres a tu hijo sea como sea, te tachan de irresponsable, como poco. Por eso nos alegra que en las calles haya publicidad de la Marcha de Asprona, un acto de resistencia en defensa de la vida de los débiles.