Algo ha cambiado en el mundo de la publicidad. Algo desde que las grandes firmas han puesto su mirada en las actrices más consagradas, en mujeres de mediana edad que cuentan con suficiente currículum como para hablar y no parar durante el tiempo que haga falta. Los ejemplos están a la vista en cuanto uno se fija en las vallas publicitarias o las páginas de publicidad de la prensa. Sharon Stone, Catherine Zeta-Jones, Halle Berry, Charlize Theron... Mujeres de bandera, de caché millonario y muchas horas de vuelo entre bambalinas.