El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo ayer en Viena que el Gobierno español no ha cumplido su compromiso de doblar la ayuda a su país ni de condonarle la deuda, pese a lo cual afirmó sentir a José Luis Rodríguez Zapatero como «un aliado estratégico». «No he visto nada (de doblar la ayuda)... tampoco veo la condonación», dijo en una multitudinaria rueda de prensa en la capital austríaca, donde participa en la IV Cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe.
Morales expresó también su esperanza de que los compromisos del Gobierno español no se vean afectados por su nacionalización de los hidrocarburos, medida que afecta a la petrolera hispano-argentina Repsol YPF, empresa que, al igual que las otras , dijo, no será indemnizada aunque sí podrá recuperar sus inversiones.
«Ojalá los compromisos del Gobierno español no se paren con la nacionalización», destacó Morales al recordar que durante su campaña electoral, «casualmente me encontré con algunas autoridades del Ejecutivo y me dijeron que si ganaba, doblarían la ayuda».
«Yo no he pedido pero no he visto nada. Zapatero me prometió que si ganaba me condonaría la deuda. Tampoco veo la condonación», dijo al responder a preguntas sobre por qué no había incluido a España entre los países que ayudan incondicionalmente a Bolivia. Entre esos países citó a Venezuela, Cuba, Japón y Dinamarca, y en otro momento de la rueda de prensa señaló que había conversaciones con España sobre la condonación de la deuda.
El Gobierno español anunció en enero pasado que España se ha comprometido a canjear 120 millones de dólares de deuda boliviana por programas educativos.
Intento de extorsión
Preguntado qué pensaba decir a Zapatero cuando lo vea en esta cumbre, dijo que «yo siento que es un aliado estratégico para Bolivia» y manifestó su anhelo de hablar con él sobre cómo superar la «historia negra» del colonialismo y «reparar los daños». «Esperamos que después de 500 años, con España sobre todo y también con la UE, podamos hablar de reparar los daños de 500 años», apuntó.
Morales relató que hace cinco años viajó a España invitado por un ayuntamiento español y en el aeropuerto un funcionario le pidió 500 dólares para poder entrar en el país. «Quería deportarme porque no tenía ese dinero», aseguró al contar que señaló a los funcionarios que tras 500 años de «explotar nuestros recursos... no quedan 500 dólares». «Uno se enojó y el otro me dejó ir», agregó.
El Gobierno español incrementará este año a más de 60 millones de euros (52 millones el año pasado) la ayuda oficial al desarrollo destinada para Bolivia, según indicaron ayer a Europa Press en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Además, España tiene previsto condonar 35 de los 100 millones de euros de la deuda bilateral con Bolivia de aquí al 2009 en virtud del programa de ejecución que se aprobó hace tres años para el período 2003-2009, según el Ministerio de Economía.