La nueva Ley de Reproducción Asistida es ya una realidad, a falta solo de la preceptiva publicación en el Boletín Oficial del Estado. El pleno del Congreso aprobó ayer definitivamente la norma y la devolvió a sus cauces originales, sin los cambios introducidos por el PP a su paso por el Senado gracias a la mayoría de que dispone en la Cámara Alta. La ley elimina los antiguos límites al número de ovocitos fecundables en las reproducciones 'in vitro', levanta las trabas a la investigación biomédica con embriones desechables y, sobre todo, autoriza la selección genética de embriones sanos con fines terapéuticos. Hasta ahora solo se autorizaba la selección genética preventiva para evitar futuras enfermedades hereditarias graves al bebé.