El macabro puzzle de las distintas partes del cuerpo de una mujer encontradas en los últimos días flotando en las orillas del Duero va poco a poco completándose hasta apuntar, según cree tanto la policía como la Guardia Civil, a un más que probable homicidio seguido de un intento por deshacerse de las pruebas. Así, al brazo y las dos piernas halladas entre los términos de Villanueva de Duero y Tordesillas se suma ahora la cabeza de una mujer con coincidencias físicas «evidentes» con los rasgos de la vecina de Pajarillos desaparecida el 1 de marzo, a pesar de su relativamente avanzado estado de descomposición.