Este es el objetivo que se propone llevar a cabo la Comisión Provincial de Tráfico, constituida ayer en la Subdelegación del Gobierno e integrada por el representante de la Administración central en Zamora, el jefe provincial de Tráfico, el teniente coronel jefe de la Guardia Civil, así como los responsables provinciales de carreteras del Estado, la Diputación y la Junta de Castilla y León. También asistirá el jefe de la Policía Municipal cuando se considere conveniente.
En la sesión constituyente se acordó, además de la confección de la lista negra de puntos con mayor riesgo en la provincia, el calendario de las próximas reuniones.
Aunque en la provincia de Zamora no hay en estos momentos ningún tramo etiquetado como punto negro (donde se registran al menos tres accidentes en un tramo de cien metros), sí hay carreteras que concentran mayor número de accidentes de tráfico o donde son más frecuentes las retenciones, como en el caso de algunos puntos de la autovía A-52, según indicó el subdelegado del Gobierno, Carlos Hernández, en declaraciones previas a la comisión.
El Ministerio de Fomento, recordó, acaba de licitar las obras de actualización y adecuación de los sistemas de contención en el tramo de la A-52 que discurre entre la Torre del Valle y el límite con la provincia de Orense para mejorar la seguridad vial de los usuarios. El presupuesto de licitación asciende a 5,8 millones de euros y las actuaciones consisten en la instalación de 107.652 metros de barrera flexible mediana de todo el tramo.
En la red estatal se producen el 40% de los accidentes de tráfico contabilizados en la provincia, mientras que el 60% se reparten entre las vías de titularidad regional, provincial y local. El subdelegado eludió identificar los tramos conflictivos en carreteras que son titularidad de otras administraciones, pero salta a la vista, por haber llegado a los tribunales en cuatro ocasiones, el caso del kilómetro 0,100 de la carretera ZA-P-1511.
La Diputación de Zamora ha sido condenada por el juzgado en todos los casos al pago de indemnizaciones como consecuencia de accidentes de tráfico en este tramo, debido a la existencia de un bache sin señalizar. Las indemnizaciones por los daños suman ya más de 10.000 euros.
En la última de las resoluciones, el magistrado indica que está «acreditado que el accidente tuvo origen en el mal estado de la carretera» y pone de manifiesto que la Administración no ha adoptado ninguna medida para solucionar el problema.
Ocho meses después de la trágica inauguración de A-11, con un accidente en el que perdieron la vida un padre y su hijo, en el tramo de la autovía del Duero entre Toro y Zamora no se ha registrado desde entonces ningún accidente mortal ni tampoco con heridos graves.
Como reconoció el subdelegado, este dato es relativo si se tiene en cuenta que la mayor parte de los automovilistas siguen utilizando la vieja carretera para los desplazamientos en este tramo, sobre todo por los accesos al polígono de Coreses.
Según los datos que maneja la Unidad de Carreteras, la N-122 circulan a diario medio millar de coches más que por la autovía. En concreto, la intensidad media de tráfico por la carretera es de 8.300 vehículos al día, mientras que este mismo recorrido por autovía lo hacen 7.800 vehículos.
Tampoco se han producido accidentes de consideración (los leves no aparecen en los atestados de la Guardia Civil) en la Nacional 631 después del desbroce de la carretera, que ha venido siendo una de las más conflictivas para el tráfico por la irrupción de la fauna en la calzada.
Reducción
El representante de la Administración central en Zamora destacó que el número de accidentes y de víctimas mortales en lo que va de año en provincia ha descendido respecto al mismo periodo del 2005 y, en concreto, la estadística de abril refleja una disminución del 25%. Recordó, no obstante, que el 40% de las personas que perdieron la vida en las carreteras de la región durante la pasada Semana Santa no llevaban puesto el cinturón de seguridad.
A lo largo del mes pasado, los agentes de Tráfico formularon un total de 2.135 denuncias a conductores, de las que 984 fueron por exceso de velocidad, y realizaron 3.538 pruebas de alcoholemia, de las que solo 71 dieron resultado positivo.
En general, dan positivo una de cada cien pruebas de alcoholemia que se realizan en las carreteras de Zamora. Pese a que el porcentaje no es demasiado significativo, el subdelegado del Gobierno insistió en la necesidad de mantener una actitud responsable al volante.