El cáncer mata. Es verdad. Pero cada vez menos, a un ritmo de 0,7% de descenso al año. Pese a que se sienta como la peor enfermedad que se pueda padecer, es necesario que los pacientes afronten los tumores con ganas de vivir o, al menos, de tener la mayor calidad de vida posible. A ese oficio, entre otros, se dedican en la Asociación Española contra el Cáncer (Aecc), la entidad que mayor apoyo psicológico gratuito presta en España.
En el 2005 atendió a 17.570 enfermos, no solo pacientes, sino también familiares, casi al 50%. Quien llega desde fuera, sin cáncer, se le antoja que lo más difícil del trabajo de un psicólogo tiene que ser cómo explicarle a alguien que puede morir o, mucho mejor, cómo convencerle de lo contrario, más allá de la depresión o la ansiedad. Y eso aunque las cifras sean tozudas, ya que sobreviven el 71% de los niños, el 56,4% de las mujeres y el 44% de los hombres.
«El psicólogo tiene que trabajar la relación entre cáncer y muerte. Pero nadie puede asegurar a un paciente que no va a morir. El psicólogo no puede crear falsas expectativas y tampoco ser demasiado paternalista. Nuestra obligación es romper la relación entre cáncer y muerte. El afectado tiene que vivir el presente». Son palabras de uno de los psicólogos de la Aecc, Francisco Montesinos.
Otra psicóloga, Carmen Yélamos, explica que un papel fundamental en la enfermedad lo tienen los familiares. «Muchas veces no saben cómo ayudar, buscan orientación y poder estar bien para afrontar mejor la enfermedad. También intervenimos en duelos, o para ayudarles a adaptarse mejor al sufrimiento y al desgaste emocional que implica tener a alguien muy próximo en fase terminal». Por ejemplo, recomienda a las familias que no incurran en la «conspiración del silencio» y no piensen en que «bastante tiene con lo que tiene». Esa postura solo contribuirá a que el paciente se sienta peor.
Ausencia en la sanidad
Quienes más requieren asistencia psicológica son las mujeres y jóvenes de ambos sexos. Los más reticentes son los varones de media y avanzada edad. La asistencia psicológica es necesaria para el 30% de los 155.000 casos que cada año se diagnostican en España. El problema es que la sanidad pública no se la da y muchos oncólogos tampoco la ofrecen porque el altísimo número de pacientes que atienden les impide aconsejarles más allá del tratamiento.
Todos los enfermos pasan por fases, «tras la negación de la enfermedad viene la adaptación», asegura Montesinos. «Los peores momentos son los del diagnóstico, seguidos por las recaídas, los primeros ciclos de quimioterapia, la pérdida de cabello o cirugías como la mastectomía. La vuelta a la vida normal es problemática».
El próximo martes comenzará una iniciativa pionera en España. La Asociación Española (Aecc) contra el Cáncer ofrecerá en su web www.todocancer.org un «chat» mensual con destacados especialistas. El primero en intervenir será el oncólogo Miguel Martín, jefe de sección de la unidad de cáncer de mama del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. A través de este chat se podrán consultar a oncólogos y psicólogos todas las dudas sobre la enfermedad.