El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, rompió ayer por unas horas el descanso vacacional del que disfruta en centro europa junto a sus compañeros de promoción académica y, a través del teléfono, ordenó la retirada de uno de los proyectos urbanísticos cuya tramitación ha agravado una crisis latente dentro del grupo municipal del Partido Popular que amenazaba con romper la unidad de esta formación política en el Ayuntamiento.
El regidor vallisoletano reconvino a los integrantes de su equipo de gobierno para que ayer se retirara del orden del día de la Comisión Extraordinaria de Urbanismo la aprobación de un convenio urbanístico con la empresa Casasola Explotaciones Agropecuarias S. A. para la urbanización de la zona de Fuente Amarga, uno de los espacios de expansión urbana señalados por el Plan General en la zona este del término municipal. El área se halla circunscrita entre los términos de Renedo de Esgueva y la Cistérniga y en ella está prevista la construcción de 8.000 viviendas. Tras la operación se encuentra como promotora la firma gallega Fadesa.
Se trata de la tercera ocasión en la que la propuesta ha sido retirada del orden del día de la Comisión de Urbanismo. En este caso, «la medida se ha adoptado a sugerencia del alcalde con objeto de evitar cualquier asomo de duda sobre la existencia de premura o precipitación en la aprobación del proyecto», explicó tras la reunión del órgano municipal una nota de prensa de la Casa Consistorial.
La aprobación del convenio queda excluida del orden del día del pleno municipal convocado la semana próxima. El escrito puntualiza que, de esta forma, se pretende demostrar «la transparencia seguida en la tramitación administrativa del convenio».
Las críticas de premura y precipitación hacia el equipo de Gobierno no han llegado desde las filas de los dos partidos políticos en la oposición en la Corporación vallisoletana. PSOE e IU han centrado sus discrepancias en la escasa necesidad de que la expansión urbana supere los límites señalados por las futuras rondas de circunvalación en el sur y el este de la ciudad.
Las divergencias han procedido del propio grupo municipal de concejales del Partido Popular. Fuentes del grupo señalaron que existía malestar por la forma en la que se ha tramitado este proyecto, ya que el equipo de gobierno sabe desde hace meses que en la votación plenaria deberá inhibirse el portavoz municipal del PP, José Ferrández Otaño, ya que ha sido asesor legal de Fadesa.
La junta local que preside León de la Riva solicitó un dictamen al Consejo Consultivo sobre si era posible la aprobación inicial del convenio por mayoría simple. El dictamen, que no es vinculante, señala que cabe el inicio del expediente con una votación de mayoría simple. Desde una parte del grupo popular se reclama sin embargo que se negocie con la oposición una mayoría más amplia.
El desacuerdo llegó al punto más crítico en la jornada del miércoles último, cuando el concejal del PP Tomás Punzano anunció que votaría hoy en contra si se mantenía la pretensión de aprobar el proyecto urbanístico. Punzano tenía el apoyo de la organización del PP en Valladolid para manifestar esta posición.