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ROCÍO ANGUITA

PROFESORA DE LA UVA Y MIEMBRO DE LA CÁTEDRA DE ESTUDIOS DE GÉNERO
«La carrera académica no está pensada para la mujer»
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'Mujer, universidad y profesión: las barreras invisibles' es el título de la conferencia que la profesora Rocío Anguita ha ofrecido esta semana en La Yutera, invitada por la Juventud Estudiante Católica dentro de una campaña en favor de una universidad más justa y que atienda a los problemas de género. Rocío Anguita (Jaén, 1967) es profesora en la Facultad de Educación de Valladolid.

-¿Ser profesora siendo mujer es más que una profesión?

-No diría que supone un mayor esfuerzo en el ámbito universitario que en otros. El problema es el mismo cuando la mujer debe compaginar su vida laboral con su vida personal. Lo que ocurre es que la carrera académica no está pensada para las mujeres. Los hombres no tienen problemas de horarios y las mujeres incluso entran en contradicciones personales, porque no pueden llegar a todo.

-¿Las barreras para la mujer son invisibles?

-Son cada vez más invisibles. Antes no se nos permitía estudiar en la universidad. Afortunadamente aquella normativa ya no está vigente y podemos estudiar con normalidad. Pero las barreras existen, no llegamos a la igualdad real. Las mujeres solamente representan el 30% entre el alumnado de estudios técnicos, y el 35% entre el conjunto del profesorado, y el 10% entre los catedráticos. La universidad es una profesión muy absorbente en tiempo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) habla de la igualdad real en un plazo de 400 años, pero no podemos esperar tanto.

-¿Qué ha supuesto la creación de la cátedra de estudios de género?

-Consolidar grupos de trabajo que ya existían, y crear un espacio donde hacer docencia e investigación desde un punto de vista de género. La Universidad de Valladolid tiene un plan y un observatorio de igualdad, que son elementos muy positivos. Pero existen problemas periféricos, porque en igualdad de condiciones para un puesto no se elige a una mujer.

-¿Cómo llega la universidad española en el ámbito de la igualdad al nuevo Espacio Europeo de Educación Superior?

-No llega mal porque en toda España hay muchas cátedras y colectivos de estudios de género, pero es necesario un impulso. Se necesita que la perspectiva de género no sea solamente la del hombre.



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