Agentes de la Guardia Civil clausuraron sobre las 10.00 horas de ayer la 'herriko taberna' de Zamudio, donde aguardaban un grupo de simpatizantes de la izquierda aberzale. El cierre del local, ordenado por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, fue llevado a cabo por cuatro dotaciones de la Guardia Civil.
Los agentes se incautaron en el local de la izquierda aberzale de una caja con documentación e identificaron a una docena de simpatizantes de la ilegalizada Batasuna que protestaban a gritos contra el cierre de la 'herriko taberna'.
Grande-Marlaska dictó la medida cautelar del cierre de dicha sede por su supuesta vinculación con la venta de bonos utilizados por ETA para financiarse, encontrados tras la detención del presunto responsable de Ekin, Ibon Meñika, el pasado 18 de abril. En el momento del arresto, Meñika llevaba en su vehículo 90 bonos de 60 euros cada uno, con cuya venta entre simpatizantes de la organización contribuía a aportar recursos económicos a la banda terrorista.
En el auto, el magistrado asegura que «la necesidad actual de proceder a la clausura de los locales indicados se infiere de cómo, una vez intervenida su actividad económica» en el año 2002, «se ha podido comprobar que continúa dando cobertura e infraestructura a los fines criminales imputados». Además, el juez estima que también se vendieron bonos para financiar a Batasuna.