Unos 20.000 trabajadores de las empresas metalúrgicas de Vigo cortaron en la mañana de ayer los accesos y salidas de la ciudad, además de paralizar la actividad en las empresas de componentes del automóvil, talleres de reparación, instaladores eléctricos, de gas, calefacción y servicios de fontanería. En las concentraciones se produjeron incidentes, con la quema de contenedores y el vuelco de vehículos en dos plazas de la ciudad. La huelga de los trabajadores de empresas del metal sin convenio propio cumplió ayer tres días y amenazó con extenderse a toda la provincia, lo que afectaría a unos 40.000 trabajadores del sector. De momento, el personal de los astilleros de la ría de Vigo ha paralizado su actividad, uniéndose solidariamente al resto de los trabajadores del metal.