Gavia, Mortirolo, Pordoi, Marmolada, Erbe... La lista de colosos que deben superar los corredores en la 89ª edición del Giro asusta desde la primera lectura del recorrido. Están la mayor parte de las cimas que han hecho leyenda en la 'corsa rosa', salvo alguna excepción como el Stelvio. Pero los organizadores quieren más. Visto el éxito que supuso el salto atrás en el tiempo el pasado año con la ascensión por un camino de tierra a La Finestre, este año se han sacado otro as de la manga con el descubrimiento de Plan de Corones, final de la 17ª etapa. Los corredores que han tenido la oportunidad de visitarlo han quedado impresionados, por no decir asustados, con lo que han visto. Primero lo hizo Gilberto Simoni, tras concluir la temporada pasada, y recientemente Damiano Cunego. En realidad se trata de una prolongación del Passo Furcia, una ascensión que ya ha recibido a la carrera en las ediciones de 1981, 1997 y 2004, donde brilló Damiano Cunego. Cuando se alcanza la cima, a 1.739 metros, los corredores deberán afrontar el desvío por una vía forestal que los organizadores se han afanado en ponerla en condiciones. Tiene 5,3 kilómetros: los primeros tres tienen pendientes en torno al 11-14%, luego una zona de recuperación y un kilómetro final demoledor, con una rampa que alcanza el 26%.
Será la gran atracción del presente Giro, pero no la única. Con la llegada al Passo Lanciano en la octava etapa se abre la lista de etapas con final en alto: las otras cuatro se concentran en la semana final. La decimosexta finaliza en el Monte Bondone, a 1.650 metros de altitud, y al día siguiente el pelotón deberá hacer frente al mencionado Plan de Corones, tras haber superado por el camino el Passo delle Erbe (1.987 metros).
La traca final llega en los tres últimos días. La 19ª etapa concluye en el Passo di San Pellegrino, tras 220 kilómetros de recorrido y los clásicos Passo Fedaia (Marmolada) y Pordoi por el camino, o lo que es lo mismo, el conocido 'tappone dolomitico'. Y esto como aperitivo de la etapa 20, con 212 kilómetros desde Trento hasta Aprica y los altos del Tonale (1.883 metros), el mítico Gavia, que con sus 2.618 metros será la cima Coppi, y el siempre temido Mortirolo, que retorna a la carrera con sus pendientes brutales. Con una media del 10%, alcanza momentos del 18%. Desde luego, los escaladores tienen donde elegir para presentar batalla.