Quienes lo han visto con sus propios ojos aseguran que Jagger, Richards, Wood y Watts tienen bautizados sus camerinos. 'Workout' es el de Jagger -no en vano el cantante ha pedido en Valladolid un gimnasio y una sala lo suficientemente larga donde poder dar unas carreras antes de salir al escenario-; 'The Cotton Club', el de Watts; 'Recovery', el de Wood; y, parece que por la cárcel de Guantánamo, 'Camp X-Ray', el de Richards.
Ya no piden las grandes fiestas salvajes que exigían Los Stones en sus anteriores giras pero, por contrato, dejan patente sus extravagantes gustos 'de estrellas'. Floreros con lirios blancos, una mesa de billar y una televisión vía satélite en el camerino de Jagger para que este pueda ver los partidos de críquet son solo algunas de las excentricidades solicitadas por la banda para el concierto vallisoletano.
Caramelos de menta, champán, leche de soja, agua Perrier a temperatura ambiente, vino blanco y tinto, vodka Absolut, whisky Jack Daniel's, bolígrafos y cuadernos en los coches son algunos de los antojos que los viejos rockeros han ido imponiendo a su paso por las distintas sedes de su 'A bigger bang'.
Sin conocer aún a los teloneros para España, ni sus gustos, tras el anuncio de los Guns N' Roses como acompañantes de dos de sus conciertos en Alemania, ayer se desvelaron nuevos nombres. Kaiser Chiefs para Zagreb, Kasabian para Zurich y Niza y The Charlatans para Londres y Glasgow.