Desde el Ayuntamiento de Ávila llevan trabajando más de dos años en la reducción de la población de palomas y estorninos en la ciudad, pero no se ha conseguido erradicar todavía este «problema», como reconocen los responsables de este área. Actualmente se ha contabilizado un censo de unas 3.800 palomas domésticas y por eso se está preparando un sistema de captura de esta fauna urbana basada en la utilización de redes. Pero a este sistema hay que sumar la colaboración ciudadana que pedirá el Consistorio a través del reparto de unos folletos explicativos con los que esperan ilustrar a los vecinos para conseguir entre todos terminar con la presencia de estas aves.