La Fundación Bill y Melinda Gates es la fundación privada que cuenta con más activos del mundo, valorados en 34.900 millones de dólares, según datos de la propia institución de diciembre del 2005, y su objetivo es ayudar a reducir las injusticias, centrándose en cuatro áreas: salud global, educación, bibliotecas y región del Noroeste del Pacífico.
La investigación y prevención de enfermedades infecciosas en países del Tercer Mundo, con especial atención al sida, la tuberculosis, la malaria o la poliomielitis, además de la salud reproductiva e infantil, son sus prioridades en materia de salud global.
En el 2005 la fundación anunció donaciones por valor de 258,3 millones de dólares (unos 214 millones de euros) para luchar contra la malaria, lo que supuso un incremento de casi el 80%, respecto al presupuesto global registrado contra esta enfermedad. Ese mismo año la OMS y Unicef anunciaron que recibieron una donación de 10 millones de dólares de la Fundación Gates para desarrollar e introducir una vacuna contra la poliomielitis. Esa suma se añade a los 75 millones de dólares que ya había donado a esta causa. En enero de este año, Bill Gates informó en el Foro de Davos, que junto al gobierno británico aportarían casi mil millones de dólares para el Plan Global contra la Tuberculosis.
En cuanto a la enseñanza, el objetivo principal es ampliar las oportunidades de difusión del saber, introduciendo ordenadores con acceso a Internet en las bibliotecas públicas de Estados Unidos y otros países.
Los fondos de la fundación sirven y han servido para que en muchos lugares del planeta -México, Chile, Reino Unido o Canadá- las bibliotecas públicas faciliten el acceso al mundo de los ordenadores, Internet o la información digital a personas con escasos recursos económicos. La fundación concede becas a los estudiantes estadounidenses más cualificados con serias dificultades económicas. Están destinadas a jóvenes de origen afroamericano, indios americanos/nativos de Alaska, americanos isleños de Asia Pacífico e hispanoamericanos, residentes o ciudadanos de Estados Unidos.