Malas, malas sin discusión. Las cifras de mortalidad en las carreteras españolas durante el puente del 1 de mayo son inasumibles, a juicio de los gestores de la Dirección General de Tráfico (DGT). Los 58 fallecidos en los 44 accidentes mortales registrados entre el viernes 28 y la medianoche del 2 de mayo -festividad regional en Madrid- retrotraen el balance de víctimas al 2001, el peor año de los últimos seis. Las salidas de la calzada, las colisiones frontales, las carreteras de doble sentido y las distracciones al volante fueron los factores más letales.