El Juzgado de Instrucción número 1 ha impuesto una condena de 18 días de localización permanente al joven de ideología neonazi Pedro del P. O. por la autoría de tres faltas de lesiones, amenazas y maltrato cometidas en agosto del 2005 sobre una joven de 19 años a la que propinó un puñetazo y grabó una esvástica con un objeto punzante en el brazo.
En la sentencia, el citado joven ha sido hallado responsable de tres faltas de los artículos 620.2 (amenazas) y 617.1 (lesiones) y 617.2 (maltrato) del Código Penal y, junto con la pena de la localización permanente por espacio de 18 días impuesta, deberá pagar una multa de 90 euros e indemnizar a la víctima con 630 euros y al Sacyl con otros 79 euros, según informaron ayer fuentes jurídicas.
Durante el juicio, la víctima relató que la primera de las agresiones se produjo sobre las 19.30 horas del 5 de agosto del pasado año cuando, tras apearse de un autobús en la Escuela de Idiomas, en Delicias, fue abordada por el acusado y un amigo de este, Jesús Manuel C. M., el mismo que recientemente ha sido excarcelado tras permanecer preso durante dos meses por su supuesta implicación en uno de los tres ataques sufridos por diversas jóvenes en Parquesol, a las que también tatuaron esvásticas a fuego y cuchilladas entre finales del año pasado y principios de este.
La agredida, quien aseguró que hasta entonces no conocía a sus agresores, explicó que ambos jóvenes le preguntaron si era la novia del 'Chuache' y que, al confirmar tal extremo, no obtuvo más respuesta que un puñetazo en plena cara, sin que pudiera concretar cuál de ambos fue el autor de golpazo -el acusado de las agresiones de Parquesol, menor de edad en aquel momento, fue absuelto por estos hechos al prescribir el caso sin llegar a ser juzgado-.
Agresión anterior
Días después, el 12 del referido mes y sobre la misma hora, la víctima se encontró nuevamente en la calle Artillería con los dos jóvenes y un tercero, Óscar P. L. -también absuelto por el mismo motivo que Jesús Manuel C. M.-, y fue entonces cuando, también sin poder concretar quién, le marcaron una cruz gamada en un brazo.
El condenado aseguró durante el juicio que nunca hasta ese momento había visto a la denunciante y alegó que el día en que se produjo la segunda de las agresiones se encontraba en su casa jugando con la videoconsola, versión que minutos después corroboró su amigo Jesús Manuel.
Por su parte, Óscar P. L. apuntó que el referido día se hallaba acompañando a su madre en el Clínico ya que esta iba a ser operada, informa Europa Press.
Falta prescrita
Ambos testigos, tanto Jesús Manuel C. M. como Óscar P .L., tenían que haber compartido banquillo con el anterior por estos mismos hechos, si bien en su caso, dado que cuando se produjeron eran menores, la falta que se les imputó prescribió al haber expirado el plazo para que el equipo psicosocial del Juzgado de Menores, con un problema de falta de personal, redactara un informe.
El único joven que ocupó el banquillo de los acusados por ser mayor de edad, Pedro del P. O., hizo lo propio en el mes de febrero último, cuando el Juzgado de lo Penal número 3 le impuso una multa de 700 euros por otra agresión cometida el 25 de septiembre del 2005 a un joven a quien, en aquella ocasión, propinó un cabezazo en plena cara cuando ambos viajaban en un autobús de transporte urbano.