Para Jesús Goicochea, representante de FETE-UGT en el pleno del Observatorio, la creación de este órgano colegiado de carácter consultivo es «un primer paso, necesario, pero todavía con un planteamiento muy genérico». «Es una declaración de intenciones, y a partir de ahora habrá que ir matizando y ese será nuestro trabajo, determinar las causas y las soluciones de estos problemas para mejorar la convivencia escolar. Tenemos voluntad de conseguirlo y a todos nos interesa que funcione». Goicochea señala que «el problema existe, aunque no estamos en EE. UU., donde las aulas pueden ser un foco de conflictos continuo, y este Observatorio puede ser un buen instrumento para que cuando surja un problema tengamos mecanismos válidos para abordarlo y atajarlo». «Muchas veces estos problemas -añade-, se escenifican en la escuela, pero sus causas están fuera de ella, no responden exclusivamente a un problema académico, sino a un determinado contexto social o económico, y eso es lo que habrá que analizar a partir de ahora».
Para ello cree necesaria «la implicación de todos, también de los padres, porque de lo contrario se va a conseguir bastante poco. Solamente desde el mundo educativo será muy difícil dar una solución pero, desde luego, si dentro del sistema educativo tenemos un protocolo de actuación y sabemos con qué estamos trabajando exactamente, nuestra labor será mucho más efectiva».