Cuatro jóvenes de entre 15 y 17 años han sido detenidos en la localidad alicantina de Almoradí por agredir supuestamente a otro adolescente de 14 años y grabar sus acciones con un teléfono móvil. Fuentes de la investigación informaron de que tres de los arrestos se produjeron el pasado viernes y que el último fue anteayer, y que las diligencias ya han sido enviadas a la Fiscalía de Menores.
Las detenciones se produjeron tras una de estas agresiones, ocurrida el pasado 20 de abril, y como resultado de la cual el agredido tuvo que ser atendido por lesiones que no revistieron gravedad en el centro de salud de Almoradí. Los padres interpusieron una denuncia ante la Guardia Civil aunque, según las mismas fuentes, al menos se había producido otra agresión anterior durante el mes de marzo en la que, supuestamente, los cuatro arrestados lanzaron vestido a una piscina privada al joven de 14 años.
Los agentes han intervenido a los supuestos agresores un teléfono móvil que supuestamente utilizaron para grabar, al menos, una de las agresiones y vejaciones, y con el que posteriormente intercambiaron las imágenes con otros teléfonos. Tanto los cuatro supuestos agresores como la víctima residen en esta población de la Vega Baja alicantina, aunque no ha sido confirmado si asisten al mismo centro escolar.
Violencia en Vizcaya
Mientras que otros dos jóvenes, uno de ello menor de edad, fueron detenidos durante la madrugada del domingo por la Ertzaintza en Bilbao acusados de agredir y amenazar de muerte a un indigente que se encontraba durmiendo en el cajero automático de una sucursal bancaria en la capital vizcaína. El agredido sufrió heridas leves y consiguió denunciar los hechos a la policía. La Ertzaintza intenta ahora detener a las otras tres personas que tomaron parte en la agresión y que ya han sido identificada, que cuentan con 16, 17 y 18 años, respectivamente.
Fuentes del Departamento de Interior confirmaron que, pasadas las 3.00 horas, una dotación de la Ertzaintza que patrullaba por la calle Zabalbide, en el barrio bilbaíno de Santutxu, observó a un grupo de jóvenes que merodeaban una sucursal bancaria y que se dieron a la fuga al percatarse de la presencia policial.
Los agentes de la Ertzaintza se acercaron la lugar de los hechos y se encontraron allí con un varón que, nervioso, denunció que había sido objeto de un intento de asesinato. Los policías iniciaron entonces la persecución del grupo de jóvenes, presuntos autores de la agresión y de las amenazas, y lograron alcanzar y detener a dos de ellos. Se trata de un joven de 22 años y de un menor de 17. En su declaración ante la Ertzaintza, la víctima relató que un grupo formado por unos cinco o seis chavales comenzó a golpear con cadenas la puerta de acceso al cajero automático en el que suele pernoctar, mientras que proferían gritos y amenazas como «de hoy no pasa, te vamos a quemar». Dos de los jóvenes introdujeron papeles por debajo de la puerta con la intención de prenderles fuego.
Al ver su vida en peligro, el indigente abrió la puerta con la intención de huir y ponerse a salvo.En ese instante, los agresores le lanzaron diversos objetos. La presencia en el lugar de la patrulla policial impidió que la agresión pasara a mayores.
El menor detenido ha quedado bajo custodia de sus padres a la espera de comparecer ante el juez. El mayor de edad permanece detenido en dependencias policiales.