El encuentro disputado el sábado en el campo de Las Salinas entre los equipos del Tordesillas y del Becerril pudo haber supuesto una pérdida más grave que la de los tres puntos para el equipo morado. El técnico del Tordesillas, Curro Añíbarro, increpó al banquillo visitante en más de una ocasión y los jugadores becerrileños respondieron con insultos, según varios testigos presenciales.
El entrenador del Becerril, Jesús Collantes, estaba sancionado por acumulación de tarjetas amarillas, pero, según refleja el colegiado en el acta, entró en alguna ocasión dentro del área técnica visitante. Este hecho produjo las iras del banquillo local, que respondió a la invasión del entrenador becerrileño con más increpaciones
Al final del partido, las fuerzas de orden público no se encontraban en el campo de juego y el colegiado no se atrevió a entrar en su vestuario. El árbitro esperó durante unos cinco minutos la llegada de la Guardia Civil para abandonar el terreno de juego.
Centeno, el goleador becerrileño del partido, que terminó 2-1, expresó ayer su malestar por los incidentes ocurridos. «Estas son cosas que pasan tristemente en el mundo del fútbol, pero que no deberían ocurrir», señaló el delantero, que estaba muy enfadado con el técnico del Tordesillas. «Ya sabemos como es Curro Añíbarro, un entrenador al que no le quieren ni sus propios jugadores, y será por algo», afirmó.
Otro aplazado
El Becerril jugará hoy el encuentro aplazado ante el Real Ávila en el campo Adolfo Suárez a partir de las 17 horas. El conjunto morado terminará de esta manera con un auténtico maratón de partidos, lo que ha hecho que la enfermería del equipo tenga más trabajo de lo normal.
Si el Becerril logra la victoria en el campo municipal Adolfo Suárez, el conjunto morado estaría salvado matemáticamente, por lo que el encuentro de hoy es importante de cara al futuro de un histórico de Tercera, que volvería a estar un año más en la división de bronce.
Una vez más, la defensa será la línea más coja del equipo, ya que el central Ojayo y el lateral izquierdo Fredi se encuentran lesionados, y para cubrir su puesto, el entrenador tendrá que volver a hacer jugar a Salva, que acaba de salir de una lesión en el hombro, mientras que Rojo volverá a retrasar su posición para poder contar con dos centrales que puedan frenar al peligroso equipo abulense, que cuenta en sus filas con Arquero, máximo goleador del grupo.