Nuevamente en esta temporada, la fiesta saltó en tierras valencianas. Se había conquistado el primer puesto. Los alevines del club vallisoletano eran campeones de España sin discusiones, demostrando a lo largo de toda la competición que habían sido los mejores del 'stick' y la pastilla. Nadie les había superado. Han hecho pleno.
En un sistema de liguilla, de todos contra todos, el CPLV venció claramente todos sus enfrentamientos. En el primer partido, los vallisoletanos superaron por 9-1 a Vallecas. Posteriormente el Metropolitano sufrió un auténtico varapalo con otro resultado que ya lo dice todo, 10-2. Los castellonenses del Inline nada pudieron hacer ante buen hacer del CPLV que le endosó un hiriente 13-0. El cuarto partido, el de la semifinal, se solventó sin dificultad. Castellón intentó plantar batalla, pero al final acabó sucumbiendo por 1-10 ante el potencial del CPLV.
Con esta victoria, el domingo afrontaba el CPLV su último choque como claro favorito al triunfo. Pese a ello, los de Ruiz y Rodríguez volvieron a dar lo mejor de sí mismos para derrotar al Sant Andreu, su principal rival, que saltaba a la pista como ellos, invicto en el campeonato, pero que pese a ser un digno rival y empezar ganando el choque, vio como tras el descanso con empate a dos, los vallisoletanos definían mejor sus ataques (3-5).