El Real Valladolid inicia hoy a las 19.30 en tierras leonesas su andadura hacia el título de la Copa de Campeones, a la que acude intentando sacudirse cualquier atisbo de favorito. Pero a pesar que los blanquivioletas quieren evitar asumir la responsabilidad, no pueden evitar arrastrar el buen balance de la temporada. Han sido campeones del Grupo 1 de la División de Honor de juveniles con gran facilidad, y sus rivales de esta semana lo saben. En una competición que enfrenta con sistema de liguilla y final a los campeones de todos los grupos, el buen fútbol está asegurado. En León se darán cita el Zaragoza, Betis,-en el grupo del Real Valladolid-, Barcelona, Madrid y Las Palmas.
Cuando se alzaron con el título de Liga, los jugadores del Valladolid estaban convencidos que a la Copa de Campeones había que ir a ganar los tres partidos, aunque reconocían que la Copa del Rey, que se jugará a partir del próximo día 14, les favorecía más al ser una competición que se disputa a doble partido.
A pesar de todo, los de Paco de la Fuente quieren acabar con la ausencia de este trofeo en las vitrinas del Real Valladolid. En sus 78 años de historia, la entidad blanquivioleta nunca ha conseguido alzarse con la Copa de Campeones de juveniles. Ganarla supondría, si es que a estas alturas todavía hace falta, refrendar el gran momento que atraviesa la cantera del equipo pucelano.
El Real Valladolid juvenil se estrena hoy ante el Zaragoza, Campeón del Grupo 2 en el último partido, con setenta puntos. El segundo clasificado, el Athletic de Bilbao, se quedó con 69 puntos, a tan solo uno de los maños. No es el peor rival que le podría haber tocado a los de Paco de la Fuente, sobre todo teniendo en cuenta que el Real Madrid quedó primero en el Grupo 5 con 81 puntos, pero el ambiente, el estadio y la gente puede hacer mella en los nervios del equipo blanquivioleta. Porque el Real Valladolid juvenil es un combinado muy joven, donde la mayoría de sus jugadores son de 1987. Solo hay dos de 1989, Sergio Asenjo, guardameta, y Aridane, defensa central. Por si fuera poco, el portero titular y uno de los pilares sobre los que se asienta este equipo está con la selección española sub 17 y no estará con sus compañeros. Es una ausencia muy importante, ya que el palentino ha sido el primer punto sobre el que se han apoyado muchas de las victorias blanquivioleta a lo largo de la temporada.
Aunque no ha sido el único. Mario Molina también tiene mucho que ver en que los blanquivioletas salten hoy al césped en León. Sus goles y su habilidad para estar en el momento adecuado allí donde siempre cae el balón le convierten en un jugador muy peligroso para los centrales rivales. Y no se puede olvidar a Kike y Pablo, los artífices de que los balones le lleguen a Mario, ni de Calleja el director de orquesta desde el centro del campo.
El Real Valladolid ha llegado hasta aquí jugando como un equipo y seguramente seguirá manteniendo ese espíritu hasta que termine la competición.