Ecologistas en Acción ha denunciado los eufemismos que, según esta organización, utiliza el Ayuntamiento para «encubrir» la tala de más de 700 árboles de gran porte dentro del llamado Plan-Recoletos, cuya intención es ensanchar la calzada en esta zona para hacer más fluido el tráfico rodado. Ecologistas en Acción exige que se reconsidere este proyecto «irracional» y que las actuaciones que se realicen en este espacio sean desde el máximo respeto por lo existente, «empezando por la protección y el cuidado de su magnífica masa arbolada». Por todo ello ha convocado una concentración frente al Museo Thyssen el próximo sábado 6 de mayo al mediodía. «La arboleda del Paseo del Prado tiene una importancia ecológica, ambiental y espacial de primera magnitud», dicen los ecologistas, pues «en buena medida es la que configura este espacio urbano singular». Sostienen que el arbolado juega un papel primordial en la arquitectura de este espacio y es una parte esencial de «la memoria de los madrileños».
Según Carlos Riaño, miembro del equipo redactor del Plan Especial Prado-Recoletos, se van a ver afectados por el Plan 738 árboles, de los cuales 461 se transplantarán y 272 se extraerán. En la memoria del proyecto existen 113 árboles singulares de 24 especies diferentes en el ámbito del Plan Especial y sobre todo en el eje Prado-Recoletos, de los cuales solo uno, ubicado en el Paseo de Recoletos, está en estado fitosanitario deficiente. La organización ecologista afirma que «para evitar hablar de talas, el proyecto utiliza eufemismos engañosos como los 'tratamientos' de extracción, desplazamiento y traslado, reconociendo que los árboles que los sufran tendrán una escasa supervivencia, del 25 a 50% según la propia memoria del proyecto».